La Lenta Agonía: Prisioneros Ucranianos en Cárceles Rusas
De Roberto Navarro

Desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, miles de soldados y civiles ucranianos han sido capturados y recluidos en centros penitenciarios rusos. Un informe especial de la BBC recopiló los testimonios de seis ex prisioneros de guerra liberados en intercambios, así como la hermana de un soldado fallecido, que revelan las condiciones dentro de la infame colonia penal IK-10. Esta prisión, situada a unos 500 kilómetros al sureste de Moscú en Mordovia, es conocida por ser una cárcel de "régimen especial", la categoría más severa de Rusia. Los reclusos que sobrevivieron a la experiencia la describen como "lo peor" de su cautiverio.
La colonia IK-10 adquirió notoriedad cuando una gran cantidad de prisioneros de guerra ucranianos y civiles capturados fue enviada allí durante el invierno de 2023. Se estima que más de 600 ucranianos podrían haber estado recluidos allí en enero de 2025. Un exsoldado apodado "el Arquitecto", que estuvo cautivo 992 días y pasó casi once meses en IK-10 (febrero a diciembre de 2024), relató que a él y a otros prisioneros los obligaban a permanecer inmóviles en sus celdas por 16 horas diarias y a cantar repetidamente el himno nacional ruso. Si se movían, eran sacados de sus celdas y golpeados durante interrogatorios en el pasillo.
Expertos señalan que permanecer de pie por periodos tan prolongados es una forma maliciosa de tortura que perjudica la salud física y mental. Este método, que recuerda a los empleados en la Alemania nazi o el Gulag soviético, provocaba que muchos prisioneros desarrollaran abscesos e hinchazón en las piernas, con riesgo de amputación en algunos casos.
Entre otras formas de maltratos se distinguen la tortura con descargas eléctricas, en las cuales, todos los exreclusos entrevistados por la BBC afirmaron que los guardias utilizaban rutinariamente pistolas eléctricas. Dos de ellos describieron haber sido torturados con descargas eléctricas en los genitales. Asimismo, la humillación y los ataques caninos, en las cuales, durante las inspecciones matutinas, se les exigía mantener la "postura de la golondrina" (piernas abiertas al máximo) y si no cumplían, eran golpeados y les soltaban perros agresivos, dejando cicatrices por mordeduras. Finalmente, la desnutrición crónica, al considerar que la falta de alimentos era común, lo que provocó que "el Arquitecto" perdiera más de 20 kg de peso durante su cautiverio.
En ese contexto, la atención médica era casi inexistente. Un médico de la prisión, temido y apodado el "doctor Malvado", supuestamente utilizaba una pistola eléctrica contra quienes le pedían ayuda médica. Este médico fue identificado posteriormente por periodistas como Illia Sorokin, de 35 años, aunque él negó trabajar en la prisión.
Por ende, la Fiscalía General de Ucrania y defensores de los derechos humanos indican que, hasta mayo de 2025, al menos 206 soldados ucranianos han muerto bajo custodia rusa durante los primeros tres años de la guerra. Los exreclusos aseguran que, a pesar de las décadas de denuncias de tortura en Rusia, presentar quejas era imposible. Rusia prohibió a observadores independientes visitar las cárceles, especialmente después de retirarse del Consejo de Europa tras la invasión.
Las revelaciones sobre la colonia penal IK-10 confirman el patrón de abusos y violencia sistemática contra los cautivos ucranianos, documentado también por la ONU, que ha catalogado los hechos como crímenes de lesa humanidad. A pesar de los testimonios detallados de torturas, desnutrición y muertes, y la identificación de presuntos torturadores como Illia Sorokin, el Servicio Penitenciario Federal de Rusia ha evitado responder a las solicitudes de comentarios sobre las denuncias. Sobrevivientes como “El Arquitecto” no llegan a recuperarse del todo de tales tratos inhumanos sufridos. La falta de acceso a observadores internacionales de DDHH persiste como un medio por el cual la seguridad jurídica de la ciudadanía ucraniana se encuentra en un contexto de impunidad y falta de democracia popular. En conclusión, todos ellos afirmaron el “jamás olvidarán lo que sufrieron”, lo que trasciende a un trauma que ha llegado a trascender hacia sus vidas personales, lo que dificulta su reinserción en la sociedad, por lo que resulta necesario un programa de Primeros Auxilios Psicológicos frente a tal circunstancia.
Bibliografía:
Bezpyatchuk, Z., & Goryashko, S. (2025, 29 septiembre). «Es un lugar donde te matan lentamente»: la BBC investiga el trato a los presos ucranianos en una infame cárcel rusa. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/c1dqzewzpkwo
Bujakiewicz, B. (2025, 3 octubre). “Te matan lentamente”: ex prisioneros ucranianos revelaron el horror de las torturas en cárceles de Rusia. Infobae. https://www.infobae.com/america/mundo/2025/10/03/te-matan-lentamente-ex-prisioneros-ucranianos-revelaron-el-horror-de-las-torturas-en-carceles-de-rusia/